GRAN UNIDAD ESCOLAR RICARDO BENTÍN

JIMENO Alberto
1951
IDENTIDAD

NOMBRE ACTUAL:
Gran Unidad Escolar Ricardo Bentín

PROPIETARIO:
Estado

DIRECCIÓN:
Av. Ricardo Bentín esquina con Ca. Totorita

DISTRITO:
Rímac

CIUDAD:
Lima

LINK A GOOGLE MAPS:

ÁREA DEL TERRENO:

ÁREA CONSTRUIDA:

ARQUITECTO(S):
JIMENO Alberto

AÑO(S):
1951

FILIACIÓN CULTURAL:
Moderno

USO:
Educación

ESTADO DE PROTECCIÓN:
No cuenta con estado de protección

DESCRIPCIÓN

El Ministro de Educación, ha abordado uno de los más grandes y serios problemas de Educación Nacional: la edificación escolar. Las Grandes Unidades Escolares que proyecta llevar a cabo, y que muchas de ellas se hallan en plena función, responden a un concepto nuevo dentro de la técnica de la Pedagogía Contemporánea. No se trata, como a primera vista parece, y muchos erróneamente así lo conciben, de un gran local donde pueda albergar un crecido número de alumnos de tal o cual grado de enseñanza. No. Las Grandes Unidades Escolares están destinadas a funciones tan vastas y variadas que su concepción abarca un radio de acción tan extenso y tan complejo como son las finalidades que tiene por alcanzar.

Hasta ahora no se había planteado el problema de la edificación escolar porque su realización implicaba fuertes cantidades de dinero de que carecía el Erario Nacional. Fue necesario, para la realización de esta obra de grandes alcances, la creación de un fondo permanente, cuya renta fuese capaz de cubrir los gastos que demanda una obra de tanta magnitud y trascendencia nacional como es la construcción de las Grandes Unidades Escolares.

La Pedagogía Contemporánea con sus nuevos conceptos y los valores de la cultura con sus nuevas modalidades, después de la guerra europea, ha ensanchado el concepto de la solidaridad social y como tal ha enriquecido extraordinariamente el papel de la escuela.

La misión de ésta, no consiste sólo en trasmitir conocimientos abstractos, unas veces, y prácticos otras, su horizonte se ha ensanchado en el día porque ella debe ser un medio confortable no sólo para maestros y alumnos, sino también para los padres de familia, debe ser para aquellos un amparo a la vez que un centro en que puedan reunirse los mayores, ya para vincularse y asociarse en beneficio de sus hijos, ya para mejorar su propia cultura en el tibio ambiente en que la adquirieron los niños.

Las Grandes Unidades Escolares plasmadas en esta nueva concepción de su finalidad, adquieren una extraordinaria importancia. No es el edificio Escolar destinado a una escuela o colegio señalado -como piensa mucha gente- es una serie de construcciones (pabellones) acoplados dentro de una gran unidad, donde tienen cabida la escuela primaria, la pre-vocacional, la secundaria, la técnica, la residencia magisterial, los talleres e instalaciones para manualidades, las salas destinadas al laboratorio, al gabinete, a los museos, a la biblioteca, a la lectura, a la música, a las conferencias, al teatro, al cinematógrafo, los patios de recreo, los campos de juego, la piscina, y en fin, tantos y tantas expresiones de la vida intelectual y artística que convierten a cada Gran Unidad Escolar en emporio de sociabilidad, foco de ilustración popular y materializada lección de estética local.

Los proyectos para realizar estas Grandes Unidades Escolares revelan orden, claridad, lógica en la concepción de los planos y un prolijo estudio de la higiene y conocimiento de la región donde van a llevarse a cabo.

El plan de construcción de las Grandes Unidades Escolares, que puede parecer utópico, es una concepción grande y generosa que está garantizada por el “Fondo de Educación Nacional” y está ajustada a la visión del mañana, pero de un mañana muy cercano, trocado ya por algunas realidades actuales. Vemos ya en Lima y en algunos departamentos, perfilarse la silueta de los grandes edificios escolares que brotan de la tierra como por arte de encantamiento. El ideal añorado hace mucho tiempo se ha trocado en hermosa realidad.

Ha sonado la hora de abordar el problema de la edificación escolar, con optimismo y fe inquebrantable, teniendo presente que cada unidad escolar es un templo donde han de agruparse todos los niños del país, sin distingos ni privilegios de raza ni posición social, en un ambiente auténticamente democrático, y, de él han de salir mañana los hombres de bien y de ciencia que laboren por el progreso y la felicidad de la Patria.

 

Fuente: REVISTA: Bravo Mejía, G. (1951). Las Grandes Unidades Escolares. El Arquitecto Peruano, 164-165, 12

 

En el segundo piso de esta gran escuela bajopontina se aprecia un agradable y vistoso contraste de fachadas enlucidas parcialmente en blanco y de grandes muros acabados en ladrillo “cara vista”. Hay gran simplicidad en esta arquitectura.

La recién inaugurada Gran unidad Ricardo Bentín. Su súbita presencia en el populoso barrio de Abajo del Puente es una inyección de vida urbana para ese sector que ya renace, sacudiéndose a las circunstancias económicas de las clases laboriosas que lo habitan.

Hay gran simplicidad y nitidez en esta vida posterior. No hay nada supérfluo. La escuela se limita a facilitar la labor educativa, la primera de las necesidades públicas.

Recién terminada y lista para recibir el césped en sus amplios libres, la Unidad Bentín nos muestra un generoso despliegue de galerías, donde están ubicados los casilleros de los alumnos.”

 

Fuente: REVISTA: Bravo Mejía, G. (1951). Las Grandes Unidades Escolares. El Arquitecto Peruano, 164-165, 18-20

EVALUACIÓN

USO ACTUAL:
Educación

ESTADO DE CONSERVACIÓN:
Bueno

INTERVENCIONES:
Modificación

SISTEMA ESTRUCTURAL:
pórticos

AMENAZA DE DESTRUCCIÓN:
No

IMAGEN ACTUAL